Tuesday 2 june 2009 2 02 /06 /Jun /2009 03:15

ACCIDENTES de TRÁNSITO

 

Temario:

Circulación de Contramano.

Colisión entre Automotores.

Culpa Concurrente.

Culpa de la Víctima.

Culpa del Conductor.

Culpa de un Tercero.

Daño Emergente.

Daños Causados por un Vehículo Mayor.

Daños del Automotor.

Desvalorización del Rodado.

Dominio del Rodado.

Ebriedad del Conductor.

Exceso de Velocidad.

Introducción del Rodado en la Calzada.

Maniobras Riesgosas.

Mero Usuario del Automotor.

Legitimación Activa. Prioridad de Paso.

Privación del Uso del Automotor. Prueba.

Reconocimiento del Embistente.

Responsabilidad del Dueño o Guardián del Rodado.

Responsabilidad del Titular Registral. Senda Peatonal.

Demarcación. Transporte Benévolo.

Transporte Público de Pasajeros.

 

Circulación de Contramano

 

1. El hecho de circular a contramano y a excesiva velocidad constituye una gravísima infracción a los reglamentos de tránsito, creándose una situación de peligro que permite descargar de culpa a quien circulaba por donde debía. En consecuencia, el único culpable de la colisión es el conductor del vehículo de la demandada (En el caso, la camioneta del actor embistió al camión de la demandada, el que circulaba de contramano, y los recurrentes apoyaban su queja en la condición de vehículo embistente que le cupo a la camioneta para así liberarse de responsabilidad). Cám.Apel.Civ.Com., Sala Ia., Posadas, 4 de Mayo de 2000, "Expte N° 350/99 - S.J.A. c/ C.A. S.R.L. y/o Q.R.R. s/ DAÑOS y PERJUICIOS", Lo.Fallos N° 43, Res.N°35, Fojas 104/107.

 

Colisión entre Automotores

 

2. Las presunciones de responsabilidad que establece la norma del art. 1113 del Código Civil se mantienen en los casos de colisión entre automotores en movimiento, imponiendo a cada uno de los factores de riesgo, la obligación de indemnizar los daños producidos al otro, salvo prueba de la existencia de eximentes. Cám.Apel.Civ.Com., Sala IIa., Posadas, 8 de Febrero del 2000, "Expte N° 180/ 99 - T.C.A. c/ E.S. S.A.T. s/ DAÑOS y PERJUICIOS", Lo.Fallos N° 27, Res. N°2, Fojas 5/18. Culpa Concurrente

 

Culpa Concurrente

 

3. La actitud desaprensiva de la víctima de girar hacia la izquierda sin cerciorarse de que la ruta se encontraba libre, no invalida la irresponsabilidad del chofer del rodado mayor que se desplazaba a una velocidad excesiva y que no disminuyó cuando advirtió al ciclomotor delante suyo, limitándose sólo a efectuar un juego de luces y a realizar una maniobra sin éxito cuando constata el giro del ciclomotor para evitar la colisión, no atinando a frenar, lo que hace presumir que no conservaba el pleno dominio sobre el rodado. Cám.Apel.Civ.Com., Sala Ia., Posadas, 9 de Septiembre de 1999, "Expte. Nº 572/98 - Z. Vda. de J.V. c/ R.O.B. y Otros s/ DAÑOS y PERJUICIOS", Lo. Fallos Nº 42, Res. Nº 55, Fojas 156/161.

 

4. La conducta del joven fallecido también ayudó a la producción del daño, ya que transitaba de noche, en bicicleta, y sin los elementos lumínicos reglamentarios, pero la mayor porte del camión, su peso, y la desatención del conductor - circulaba con sueño y por momentos dormido - provocaron el mayor daño, al que contribuyó mínimamente el actor. Cám.Apel.Civ.Com., Sala IIa., Posadas, 12 de Diciembre de 2000, "Expte. N° 586/99 - M.G. c/ J.M.M. y Otros s/ DAÑOS y PERJUICIOS", Lo.Fallos N° 27, Res.N° 99, Fojas 342/346.

 

5. La conducta de la accionante contribuyó a la causación del accidente, pues debía cerciorarse de que no circulaba ningún rodado por la senda principal, antes de aventurarse a cruzar el carril de la ruta, asumiendo así una actitud desaprensiva e imprudente que puso en riesgo su propia integridad, generando su responsabilidad, aunque en menor proporción que al conductor del rodado embistente. Cám.Apel.Civ.Com., Sala Ia., Posadas, 6 de Marzo del 2000, "Expte. Nº 277/99 - F.R. y M.A. c/ D.C. y Otra s/ DAÑOS y PERJUICIOS", Lo. Fallos Nº 43, Res. Nº 16, Fojas 39/45.

 

6. La víctima incidió en la causación de su deceso al cruzar en forma imprudente por delante del rodado de la demandada, pero ello no alcanza para quebrar el nexo de causalidad entre el daño y el choque, ya que dicha actitud era predecible para un conductor dispuesto a ejecutar las maniobras que se deriven de la proximidad con el núcleo poblacional y ante la existencia de carteles indicadores de los límites de velocidad. Cám.Apel.Civ.Com., Sala IIa., Posadas, 12 de Agosto de 1999, "Expte. Nº 348/ 98 - A. Vda. de F.O. c/ A.O. y/u O.P. y/o C.A. E.C. s/ DAÑOS y PERJUICIOS", Lo. Fallos Nº 26, Res.Nº26, Fojas 116/119.

 

7. Si bien el demandado actuó en forma antirreglamentaria e imprudente al realizar un viraje a la izquierda sin conservar su mano, transitando por una ruta nacional, el actor contribuyó para la producción del siniestro ya que no disminuyó la velocidad al observar que el accionado intentaba la mencionada maniobra. En consecuencia, corresponde atribuír un 20% de responsabilidad al actor y un 80% al demandado. Cám.Apel.Civ.Com., Sala IIa., Posadas, 18 de Abril de 1997, "Expte. Nº 623/96 - G.A.L. c/ A.R.W. s/ DAÑOS y PERJUICIOS", Lo. Fallos Nº 24, Res.Nº13, Fojas 55/58.

 

Culpa de la Víctima

 

8. No resulta válido que los demandados aleguen como causal exculpatoria de su responsabilidad la conducta del menor como causa del accidente, pues la víctima contaba con cinco años de edad al momento de fallecer, por lo que se trataba de un menor inimputable, carente de discernimiento y por ende insuceptible de reproche culposo. Es decir, la ley descarta el simple hecho de la víctima, que ejecutado a esa edad configura un acto involuntario, como antecedente de una posible eximisión de responsabilidad por parte de quien ocasionó el daño. Cám.Apel.Civ.Com., Sala IIa., Posadas, 15 de Marzo del 2000, "Expte. Nº 437/ 99 - O.E.I. y Otro c/ E.G.C. S.A.T.I.F.C. s/ DAÑOS y PERJUICIOS", Lo. Fallos Nº 27, Res. Nº 14, Fojas 53/58.

 

9. La conducta del actor al transgredir las normas de tránsito, introdujo una causal del resultado daño, que aparece como única en su causación, al no haber logrado demostrar que el demandado, conductor del vehículo embistente, haya incurrido a su vez en alguna conducta también transgresora de las normas, imprudente o negligente que permitan atribuirle alguna responsabilidad en el hecho (En el caso, según el testigo presencial del hecho, el ciclomotor conducido por el actor hizo caso omiso a la señal lumínica del semáforo, intentando completar el cruce de las calles, cuando es alcanzado por el colectivo de la demandada, que también intentaba cruzar, aunque habilitado por el semáforo). Cám.Apel.Civ.Com., Sala IIa., Posadas, 2 de Marzo del 2000, "Expte. Nº 370/99 - M.F. c/ N.A.B. s/ DAÑOS y PERJUICIOS - DAÑO MORAL", Lo. Fallos Nº 27, Res. Nº 11, Fojas 45/47.

 

10. Las pruebas producidas en autos no acreditan la eventual culpa de la víctima que hubiese desvirtuado la presunción de responsabilidad de quien embiste con el rodado que conduce a otro que se halla en su frente, que había disminuido la velocidad y detenida su marcha, acatando las indicaciones del personal que se hallaba a cargo del pintado de la ruta, como tampoco se probó la culpa de un tercero por quien no deba responder. En consecuencia, deviene la responsabilidad de la empresa demandada, responsabilidad refleja del principal por el hecho de su dependiente, que embistió con el ómnibus al automóvil del actor. Cám.Apel.Civ.Com., Sala IIa., Posadas, 8 de Febrero del 2000, "Expte. N° 180/ 99 - T.C.A. c/ E.S. S.A.T. s/ DAÑOS y PERJUICIOS", Lo. Fallos N° 27, Res. N° 2, Fojas 5/18.

 

11. La velocidad impresa al rodado mayor no constituyó, en el caso, concausa del accidente. Ello así, ya que la víctima circulaba invadiendo el carril de circulación del demandado, y ésta fue la única causa del infortunio, pues haciendo abstracción de la circulación de contramano de la víctima, el accidente no se hubiere producido, bastando entonces que la víctima hubiese conservado el pleno dominio de su rodado para evitar la embestida que finalmente le costara la vida. Cám.Apel.Civ.Com., Sala Ia., Posadas, 8 de Agosto de 2000, "Expte N° 109/00 - C.G.A. P.S.H.M. c/ A.R.V. y/o Responsable s/ DAÑOS y PERJUICIOS", Lo. Fallos N° 43, Res.N°57, Fojas 170/172.

 

12. De las pruebas aportadas a la causa surge que el actor actuó peligrosa e imprudentemente al girar hacia la izquierda en su bicicleta, sin que nada hiciera preverlo, en una avenida de intenso tránsito, sorprendiendo al otro rodado, ya que no tomó ninguno de los recaudos del caso, como es ocupar primeramente la parte izquierda del carril de su mano, anunciando la maniobra que iba a realizar, y cerciorarse además que la avenida se encontraba libre para iniciar y concluir el mismo sin riesgos, resultando así la exclusiva culpa del actor en el hecho dañoso.

 

13. El desplazamiento en "U" realizado por el actor, de por sí arriesgado, en una avenida de intenso tránsito, encarado con una bicicleta que por sus características crea un peligro potencial para si mismo y para todos los que circulan demuestra una conducta irresponsable que generó la colisión de la que resultara víctima.

 

14. La conducta imprudente del ciclista resulta decisiva para la producción del accidente al haber invadido repentinamente, sin aviso previo, en la línea de marcha del demandado, tornándose en un obstáculo imprevisto e insalvable, circunstancia que lo exime de responsabilidad en la embestida, cayendo la presunción que pesaba sobre el demandado en su carácter de embistente ya que el actor realizó un giro prohibido, violando su deber de cuidado y produciendo el hecho dañoso. Cám.Apel.Civ.Com., Sala Ia., Posadas, 7 de Abril de 2000, "Expte N° 391/ 99 - F.E. c/ J.M.M. y/u Otro s/ DAÑOS y PERJUICIOS", Lo.Fallos N° 43, Res.N°26, Fojas 79/82.

 

15. La accionante contribuyó a la causación del infortunio, ya que la conducta adecuada no era otra que la de cerciorarse de que no circulaba un rodado por la senda principal, antes de aventurarse a cruzar el carril de la ruta. Es decir, asumió una actitud desaprensiva e imprudente que puso en riesgo su propia integridad y que genera su responsabilidad, aunque en menor proporción que al conductor del rodado embistente, al mando de la cosa potencialmente riesgosa. Cám.Apel.Civ.Com., Sala Ia., Posadas, 6 de Marzo de 2000, "Expte N° 277/99 - F.R. y M.A. c/ D.C. y Otra s/ DAÑOS y PERJUICIOS", Lo.Fallos N° 43, Res.N°16, Fojas 39/45.

 

16. La circunstancia de haber cruzado la actora la avenida estando embarazada la obligaba a una mayor precaución, lo cual agrava su culpa en la producción del accidente, pues todo peatón debe realizar el cruce de la calzada con cuidado y prudencia, teniendo conciencia de su fragilidad y tratando de evitar que su humanidad pueda resultar afectada. Cám.Apel.Civ.Com., Sala Ia., Posadas, 7 de Abril del 2000, "Expte. Nº 362/99 - Y. de M.M. c/ E.F. y/o C.Z. SCA y/o Q.R.R. s/ DAÑOS y PERJUICIOS", Lo.Fallos Nº 43, Res.Nº22, Fojas 68/70.

 

17. Corresponde atribuir un mayor porcentaje de culpa en la causa del accidente a la víctima del mismo, pues circulaba por mano contraria y por el medio de ese carril, cuesta arriba con un vehículo de tracción a sangre, a lo que se suma la maniobra de desviar hacia el carril de circulación debido cuando el rodado del demandado se encontraba a escasos metros, todo lo que constituye un obrar negligente que se traduce en no tomar los recaudos mínimos que garanticen su propia seguridad. Cám.Apel.Civ.Com., Sala Ia., Posadas, 8 de Junio de 1999, "Expte. Nº 444/98 - S.R.A. c/ R.D.S. s/ DAÑOS y PERJUICIOS", Lo. Fallos Nº 42, Res.Nº33, Fojas 82/89.

 

Culpa del Conductor 

 

18. La actitud debida y exigible al conductor del rodado embistente era la de aminorar la marcha y guardar prudente distancia con la ciclista, más aún ante la proximidad de un puente, donde se debe extremar el cuidado en la conducción atento a la inexistencia de banquina y la peligrosidad de adelantarse a otros rodados. En consecuencia resulta responsable del infortunio en mayor medida que la víctima. Cám.Apel.Civ.Com., Sala Ia., Posadas, 6 de Marzo del 2000, "Expte. Nº 277/99 - F.R. y M.A. c/ D.C. y Otra s/ DAÑOS y PERJUICIOS", Lo. Fallos Nº 43, Res.Nº16, Fojas 39/45.

 

19. No resulta procedente la defensa alegada por la empresa demandada que atribuye a la actora no haber realizado ninguna señalización, ya que la existencia de un obstáculo y la necesidad de circular extremando los cuidados había sido puesto de relieve no sólo con la existencia de balizas y un banderillero a pocos metros del lugar donde se produjo la colisión, sino que la empresa encargada de la demarcación de la ruta había colocado un cartel avisando a los conductores de la presencia, sobre el pavimento, de personal y maquinaria dedicada a tareas de mantenimiento vial. Cám.Apel.Civ.Com., Sala IIa., Posadas, 8 de Febrero del 2000, "Expte. N° 180/ 99 - T.C.A. c/ E.S. S.A.T. s/ DAÑOS y PERJUICIOS", Lo.Fallos N° 27, Res.N°2, Fojas 5/18.

 

20. Corresponde atribuir culpa al demandado en al producción del siniestro, porque circulaba a alta velocidad, no obstante que llevaba una carga de 500 kgs., perdiendo el dominio del rodado al no poder detenerlo adecuada y oportunamente ante un obstáculo, que además no fue imprevisible, dado la existencia de una calle lateral de doble mano a la que intentaba entrar, a plena luz del día y en un terreno de amplia visibilidad, a lo cual debe agregarse la presunción de culpabilidad que surge de su carácter de embistente.

 

21. El demandado pretende exonerarse de responsabilidad imputando al actor el carácter de embistente, cuestión insólita dado que los daños se ubican en la camioneta en su parte frontal, pero en el coche del actor, desde la puerta derecha y por sobre todo el lateral de dicho lado, no resultando razonable, en principio, que un rodado embista con su puerta lateral el frente de otro automotor.

 

22. El actor participó con su accionar imprudente en alguna medida en la producción del resultado dañoso, pues al virar a la izquierda para ingresar a una calle lateral terrada de doble mano de circulación, tuvo que invadir la mano de circulación contraria, maniobra calificada como muy riesgosa, aunque no prohibida, y viendo que por ella se acercaba una camioneta, en lugar de detenerse en la banquina de su mano, por la proximidad de un colectivo que transitaba detrás, no pudo efectuarlo, entonces decidió concretar la maniobra de riesgo sin advertir la alta velocidad con que circulaba el vehículo embistente en sentido contrario. Cám.Apel.Civ.Com.Lab., Eldorado, 22 de Marzo de 2000, "Expte. N° 545 - año 1999 - R.D.B. c/ R.S. y Otro s/ DEMANDA SUMARIA", Lo. Fallos N° 7, Res.N°26, Fojas 90/93.

 

23. La actitud del accionante - conductor del camión - fue negligente o al menos imprudente ya que guiando un rodado de gran porte debía extremar el grado de prudencia en la conducción, pues era previsible la mayor afluencia vehicular e incluso peatonal, ya que el infortunio ocurrió en zona poblada, en la rotonda de acceso a la ciudad y en una encrucijada (En el caso, el actor al llegar al comienzo de la rotonda - encrucijada donde está la intersección de la ruta por la que transitaba con la avenida - advierte un camión guiando sobre dicha arteria, entonces acelera para completar el cruce, percibe a un automóvil, acciona la bocina y trata de desviar el camión a su izquierda, no pudiendo evitar la embestida). Cám.Apel.Civ.Com., Sala Ia., Posadas, 5 de Julio de 2000, "Expte N° 442/99 - D.M.M. c/ J.M.P. y/o Sucesores o Q.R.R. s/ DAÑOS y PERJUICIOS", Lo. Fallos N° 43, Res.N°51, Fojas 152/154.

 

24. De las probanzas de autos surge que la maniobra intentada por la demandada - giro a la izquierda atravesando la ruta - no solo es riesgosa per se, sino que en el caso lo era aún más a tenor de las circunstancias de modo, tiempo y lugar en que lo intentó, ya que al momento del accidente la visibilidad era escasa, y además la zona donde intentó la maniobra se encuentra situada prácticamente sobre una curva y la entrada a la localidad no está señalizada.

25. La conducta debida y exigible a la demandada era la de permitir el paso a quien circula por la vía rápida y recién después de asegurarse que no circulaban rodados, atravesar la ruta, es decir que el accionar de la misma no se adecuó a las circunstancias de modo, tiempo y lugar, al intentar una maniobra sumamente peligrosa - doblar sobre una ruta nacional - internándose intempestivamente en el carril de la contraria, pese a la escasa visibilidad y a la existencia de una curva, que impedía tener a la vista el tránsito vehicular, por lo cual surge su responsabilidad exclusiva en el infortunio.

26. La maniobra de giro a la izquierda, en arteria de doble mano, entraña considerables riesgos, por lo cual la misma debe ser efectuada con cautela, más aún si se tiene en cuenta que el conductor que dobla a la izquierda puede encontrarse con vehículos que gozan de preferencia de paso por aparecer por la derecha del que gira.

Cám.Apel.Civ.Com., Sala Ia., Posadas, 28 de Junio de 2000, "Expte N° 557/99 - K.T. S.A.C.I.F. e I. y Otro c/ M.C.A. y Otros s/ DAÑOS y PERJUICIOS", Lo. Fallos N° 43, Res.N°48, Fojas 144/148.

 

27. Todo conductor avezado, que se dedica a conducir camiones desde varios años, no puede desconocer que dichos rodados son de difícil maniobrabilidad, que por su propio porte requieren de mayor distancia de frenado para lograr su detención y que cualquier maniobra realizada intempestivamente sobre este tipo de vehículos resulta sumamente riesgosa, ya que puede fácilmente perderse la estabilidad, más aún cuando posee acoplado. Cám.Apel.Civ.Com., Sala Ia., Posadas, 5 de Julio de 2000, "Expte N° 442/99 - D.M.M. c/ J.M.P. y/o Sucesores o Q.R.R. s/ DAÑOS y PERJUICIOS", Lo. Fallos N° 43, Res.N°51, Fojas 152/154.

 

28. La maniobra de adelantarse a otro rodado es una actividad riesgosa para el tránsito. Por ello, quien la intente debe asegurarse que no entorpecerá la circulación del carril contrario por más tiempo que el necesario, y si intenta adelantarse por el mismo carril que circula debe cuidar de guardar suficiente distancia con los autos que le preceden. 29. La circunstancia de no poder detener el rodado por haber intentado adelantarse a otro vehículo, pese al importante tránsito vehicular reinante a la hora del accidente, y pese también a haber advertido delante suyo al rodado del actor que circulaba a la izquierda, evidencia una actitud que no se adecuó a las circunstancias de modo, tiempo y lugar y que determina su responsabilidad culposa, ya que intentó una maniobra peligrosa imprimiendo a su automóvil una velocidad que no le permitió tener pleno dominio del mismo, de manera tal de poder detenerlo frente a otros que lo precedían, respecto de los cuales debía guardar suficiente distancia. Cám.Apel.Civ.Com., Sala Ia., Posadas, 18 de Abril de 2000, "Expte N° 504/99 - H.T. c/ H.O.L. s/ DAÑOS y PERJUICIOS", Lo.Fallos N° 43, Res.N°27, Fojas 83/85.

 

30. El conductor del camión fue quien con su conducta negligente y totalmente imprudente frustró la vida de un joven, por no haber sostenido la atención y el cuidado que se requiere en la conducción de un vehículo de gran porte (En el caso, el conductor del camión declaró en sede penal que no recuerda haber protagonizado un accidente de tránsito, pero si recuerda que transitó con mucho sueño y que cree haberse quedado dormido en algún momento mientras conducía).

31. Conducir dormido es equivalente a conducir alcoholizado o bajo los efectos de ciertas drogas, de allí que el art. 1070 del Código Civil no reputa involuntario el acto ilícito practicado en estado de embriaguez, salvo que se probare que éste fue involuntario. Y manejar con sueño a bordo de un camión con acoplado o peor aún manejar dormido implica una conducta de tal magnitud que limita cualquier otra omisión por parte de la víctima.

Cám.Apel.Civ.Com., Sala IIa., Posadas, 12 de Diciembre de 2000, "Expte. N° 586/99 - M.G. c/ J.M.M. y Otros s/ DAÑOS y PERJUICIOS", Lo.Fallos N° 27, Res.N° 99, Fojas 342/346.

 

32. Cabe asignar al conductor que decide efectuar un viraje a la izquierda la carga de ubicar su conducido en la parte izquierda de la calzada de su mano, anunciar la maniobra manual o mecánicamente y asegurarse antes de efectuarla, que es posible ejecutarla sin ocasionar daños a terceros, aún cuando se haya cumplido con las señales previstas para anunciar la intención de efectuar la maniobra.

33. No habiéndose demostrado que el actor haya incurrido en una conducción imprudente en su ciclomotor, ya que transitaba a la velocidad permitida, acorde con las declaraciones de los testigos y demás antecedentes, tales como la escasa gravedad de sus lesiones o la poca entidad de los daños materiales que sufrieron los rodados, a lo que se suma que la víctima utilizaba casco protector, cabe concluir en la exclusiva responsabilidad del demandado, quien realizó una maniobra riesgosa al intentar girar en U transitando en el mismo sentido en que lo hacía el motocilista.

Cám.Apel.Civ.Com., Sala IIa., Posadas, 22 de Diciembre de 2000, "Expte. N° 166/2000 - B.C.G. c/ S.R.G. s/ DAÑOS y PERJUICIOS", Lo. Fallos N° 27, Res.N°105, Fojas 364/372.

 

34. La presunción desfavorable para el conductor del rodado que emana del art. 1113 del Código Civil se ve reforzada por la actitud desaprensiva del automovilista que no redujo la velocidad, pese hallarse próximo a la intersección de la ruta con una avenida transitada, mientras que la víctima sólo intentaba el cruce por la zona donde se hallaba autorizado para hacerlo, por lo cual si bien ésta incurre en una infracción al intentar correr en la parte final de su maniobra, ello no reviste la entidad suficiente como para equipararse con la culpabilidad que en el hecho le cabe al conductor del automóvil. Cám.Apel.Civ.Com., Sala IIa., Posadas, 12 de Agosto de 1999, "Expte. Nº 348/ 98 - A. Vda. de F.O. c/ A.O. y/u O.P. y/o C.A. E.C. s/ DAÑOS y PERJUICIOS", Lo. Fallos Nº 26, Res.Nº26, Fojas 116/119.

 

35. Corresponde confirmar la sentencia en cuanto considera culpable del siniestro al conductor del camión, pues los demandados no probaron el punto fundamental de su defensa a los efectos de enervar la presunción de culpa que resulta de la condición de embistente del rodado mayor, esto es que la estanciera, en la cual se desplazaban los actores, se detuvo en la ruta y que llevaba en la emergencia un bidón de nafta sobre el capot con una manguera que ingresaba al motor. Cám.Apel.Civ.Com., Sala Ia., Posadas, 12 de Mayo de 1999, "Expte. Nº 441/98 - B.I. y Otra c/ R.L.S. y Otro s/ DAÑOS y PERJUICIOS", Lo. Fallos Nº 42, Res.Nº23, Fojas 53/60.

 

36. Dado que la víctima del accidente caminaba por la banquina en una zona de la ruta donde es común que los peatones se desplacen de esa manera, siendo además una conducta permitida por el Reglamento de Tránsito, resulta que la actitud de la víctima se ajustó a la normativa legal vigente, siendo el conductor del rodado quien incurrió en impericia y negligencia, lo que lo torna absoluto responsable del evento. Cám.Apel.Civ.Com., Sala IIa., Posadas, 17 de Marzo de 1994, "Expte. Nº 181/93 - P.H. y Otros c/ F.J.W.S.A. de T. y Otros s/ DAÑOS y PERJUICIOS", Lo. Fallos Nº 21, Res.Nº7, Fojas 21/24.

 

37. Ante la carencia de un refugio especial para peatones, la utilización de la banquina como zona de ascenso y descenso de pasajeros de los ómnibus circulantes configura una de las contingencias del tránsito, que un conductor atento no debe soslayar. Cám.Apel.Civ.Com., Sala IIa., Posadas, 6 de Marzo de 1997, "Expte. Nº 576/96 - M.C. c/ A.D.D.S. y/o Quien Resulte Responsable s/ DAÑOS y PERJUICIOS", Lo. Fallos Nº 24, Res.Nº5, Fojas 18/22.

 

Culpa de un Tercero

 

38. Si bien los demandados alegaron que el colectivo tuvo que ceder el paso a una camioneta, vehículo que presuntamente atropelló al menor, la existencia fehaciente de ese automotor no se probó, por lo cual no es válida la eximición de escudar su responsabilidad en la culpa de un tercero por quien no deben responder.

Cám.Apel.Civ.Com., Sala IIa., Posadas, 15 de Marzo del 2000, "Expte. Nº 437/ 99 - O.E.I. y Otro c/ E.G.C. S.A.T.I.F.C. s/ DAÑOS y PERJUICIOS", Lo.Fallos Nº 27, Res.Nº 14, Fojas 53/58.

 

Daño Emergente

 

39. El hecho de que el perito no haya constatado en forma directa los daños del rodado no lleva necesariamente a relativizar sus conclusiones, ya que el mismo pudo apreciar los daños al vehículo a través de fotografías claras y precisas. Y además la existencia y cuantía de los daños puede probarse por todos los medios legales, incluso por presunciones, de acuerdo a las características del siniestro (En el caso, los recurrentes se agravian alegando que la A-Quo se basó únicamente en las piezas fotográficas sin tener en cuenta lo dicho por el perito en cuanto a que no pudo constatar los daños en forma directa, atento a que el automotor fue vendido a un tercero).

Cám.Apel.Civ.Com., Sala Ia., Posadas, 4 de Mayo de 2000, "Expte N° 350/99 - S.J.A. c/ C.A. S.R.L. y/o Q.R.R. s/ DAÑOS y PERJUICIOS", Lo.Fallos N° 43, Res. N° 35, Fojas 104/107.

 

Daños Causados por un Vehículo Mayor

 

40. Habiéndose comprobado que fue el camión que al girar a la izquierda atravesando la ruta en sentido perpendicular, impactó con su rueda delantera a la motocicleta conducida por el actor, es decir, que del camión provino el daño material ocasionado a la motocicleta y las lesiones a las personas que se transportaban utilizando dicho medio, surge la responsabilidad del dueño o guardián por los daños, ante la falta de prueba que demuestre la culpa de la víctima. Cám.Apel.Civ.Com., Sala IIa., Posadas, 4 de Abril del 2000, "Expte. Nº 432/ 99 - B.R.E. c/ J.J.A. y Otros s/ DAÑOS y PERJUICIOS". Lo. Fallos Nº 27, Res. Nº 20, Fojas 67/76. 41.

 

Ante el hecho reconocido de haberse producido una colisión entre un ciclomotor, que es embestido por un colectivo afectado al transporte de pasajeros, cabe encuadrar el hecho en el art. 1113 ap. 2 del Código Civil. Cám.Apel.Civ.Com., Sala IIa., Posadas, 2 de Marzo del 2000, "Expte Nº 370/99 - M.F. c/ N.A.B. s/ DAÑOS y PERJUICIOS - DAÑO MORAL", Lo.Fallos Nº 27, Res. Nº 11, Fojas 45/47.

 

Daños del Automotor

 

42. Con relación a los daños materiales por los desperfectos sufridos en el automotor deben distinguirse dos extremos, la demostración de la existencia del daño, la cual resulta condición ineludible, ya que su falta de prueba supone el rechazo del rubro; y la determinación de su cuantía, que es de valoración más flexible, pues aunque se acredite deficientemente el monto reclamado, no lleva a descartar la petición resarcitoria. Cám.Apel.Civ.Com., Sala Ia., Posadas, 10 de Febrero del 2000, "Expte. Nº 5/99 - C.J.R.J. c/ MUNICIPALIDAD de POSADAS s/ DAÑOS y PERJUICIOS - DAÑO MORAL", Lo. Fallos Nº 43, Res. Nº 05, Fojas 12/15.

 

43. A los efectos de determinar el monto de reposición del rodado siniestrado resulta acertado reclamar el pago del valor en plaza al momento del accidente, pues la destrucción casi total del automóvil del actor así lo justifica. 44. Resulta procedente la indemnización del rubro privación del uso del automotor, al igual que corresponde indemnizar el valor de reposición en dinero, atento la destrucción casi total del vehículo siniestrado del actor, hecho reconocido en forma extrajudicial, al remitir la aseguradora de la demandada la propuesta de arreglo extrajudicial. Cám.Apel.Civ.Com., Sala IIa., Posadas, 8 de Febrero del 2000, "Expte. N° 180/ 99 - T.C.A. c/ E.S. S.A.T. s/ DAÑOS y PERJUICIOS", Lo. Fallos N° 27, Res. N° 2, Fojas 5/18.

 

45. Si bien el damnificado tiene plena libertad para recurrir al taller mecánico que elija para reparar el rodado y pedir se justiprecie esa tarea, tampoco es menos cierto que si no efectuó el arreglo, el presupuesto obtenido no es más que un proyecto de gastos; y si se sometió el rubro a exámen y decisión judicial, corresponde conceder indemnización que abarque el fin perseguido, que es reparar el automotor. Cám.Apel.Civ.Com., Sala Ia., Posadas, 5 de Abril del 2000, "Expte. Nº 292/99 - G.L.M. c/ A.C.D. y S.D. y Otro s/ DAÑOS y PERJUICIOS", Lo. Fallos Nº 43, Res.Nº 20, Fojas 52/58.

 

46. La existencia de los daños en el automotor como consecuencia del infortunio se encuentra acreditada en autos, no así su cuantía, pero el déficit probatorio respecto del alcance y magnitud de los mismos no puede traer aparejado el rechazo de la acción; autorizando la ley su determinación a través del proceso sumarísimo, decisión adoptada por la Juez de grado que se ajusta a derecho.

47. La recurrente no logra acreditar ninguno de los extremos invocados en su defensa –que los daños del rodado respondan a otra colisión- carga probatoria que pesa sobre ésta exclusivamente y cuya omisión refuerza la posición de la accionante que demostró los presupuestos que viabilizan la acción, esto es, hecho negligente imputable a la demandada y relación de causalidad entre ésta y los daños sufridos en el rodado.

Cám.Apel.Civ.Com., Sala Ia., Posadas, 10 de Febrero de 2000, "Expte N° 5/99 - C.J.R.J. c/ MUNICIPALIDAD de POSADAS s/ DAÑOS y PERJUICIOS -DAÑO MORAL", Lo.Fallos N° 43, Res.N°5, Fojas 12/15.

 

48. El damnificado tiene plena libertad para recurrir al taller que elija para reparar el rodado y pedir se justiprecie esa tarea. Pero si el arreglo no se efectuó, el presupuesto obtenido no es más que un proyecto de gastos. Y habiéndose instado presupuesto de arreglos a firma oficial que prevé los desperfectos experimentados en el rodado, corresponde estar a ésta tasación, que previendo la reparación del automotor arroja una suma menos onerosa, resultando justa y equitativa. Cám.Apel.Civ.Com., Sala Ia., Posadas, 5 de Abril de 2000, "Expte N° 292/ 99 - G.L.M. c/ A.C.D. y S.D. y Otro s/ DAÑOS y PERJUICIOS", Lo.Fallos N° 43, Res.N°20, Fojas 52/58.

 

Desvalorización del Rodado (Desvalorización del Automotor)

 

49. No existiendo elementos probatorios que corroboren que la naturaleza de los daños del automotor sean tal que, aún reparados, dejen secuelas que reduzcan su valor de reventa, el rubro desvalorización del rodado no es procedente.

50. Para que sea procedente el reclamo en concepto de desvalorización del rodado debe acreditarse fehacientemente que los daños sufridos en el automotor afectan partes estructurales que aminoran su valor de venta en el mercado.

51. El daño proveniente de la desvalorización del automotor no se presume, sino que debe ser acreditado fehacientemente, pesando la carga probatoria sobre el accionante, quien ofreció, y luego no produjo el único medio idóneo para probar la viabilidad del rubro reclamado, que es la pericial mecánica.Por ello, y ante la negativa de los demandados respecto de su procedencia, corresponde su rechazo. Cám.Apel.Civ.Com., Sala Ia., Posadas, 5 de Abril del 2000, "Expte. Nº 292/ 99 - G.L.M. c/ A.C.D. y S.D. y Otro s/ DAÑOS y PERJUICIOS". Lo. Fallos Nº 43, Res. Nº 20, Fojas 52/58.

 

52. La pérdida del valor venal del vehículo sólo es apreciable cuando afecta a las partes esenciales de manera que produzca un desacoplo evidente de su estructura.

53. Dado que los deterioros sufridos por los vehículos no afectan partes estructurales, esenciales o vitales, conforme surge de las fotografías, de la factura pro-forma, de las declaraciones testimonales y de la pericial mecánica, no resulta procedente el rubro desvalorización del precio de venta.

54. A los efectos de establecer la desvalorización de un vehículo chocado, es necesario determinar qué partes han sido dañadas, distinguiendo entre las que son vitales para el rodado o las que entrañan simples desperfectos de carrocerías. En consecuencia, dado que los deterioros sufridos por el automotor en cuestión corresponden a la segunda categoría, no resultan indemnizables por pérdida de valor venal.

Cám.Apel.Civ.Com., Sala IIa., Posadas, 14 de Marzo de 1994, "Expte. Nº 418/ 92 - S.B. c/ P.O. s/ INDEMNIZACIÓN de DAÑOS y PERJUICIOS", Lo. Fallos Nº 21, Res.Nº6, Fojas 15/20

 

Dominio del Rodado

 

55. Si bien en el lugar del accidente había varios chicos de corta edad, el colectivo avanzó y no vió a la víctima, a quien atropelló con las ruedas traseras en el carril contrario de circulación, con lo cual la medida adoptada debió ser más cuidadosa al trasponer a un vehículo detenido. En consecuencia, la falta de dominio y la impericia en el manejo de la cosa riesgosa tornan al chofer como único responsable en la muerte del menor, porque no lo vió en su camino, no frenó y porque durante esa maniobra se encontraba distraído hablando con una pasajera.

Cám.Apel.Civ.Com., Sala IIa., Posadas, 15 de Marzo del 2000, "Expte. Nº 437/ 99 - O.E.I. y Otro c/ E.G.C. S.A.T.I.F.C. s/ DAÑOS y PERJUICIOS", Lo. Fallos Nº 27, Res.Nº14, Fojas 53/58.

 

56. Es deber del conductor guiar de manera tal de poder evitar cualquier consecuencia dañosa, lo que supone que, advertida la presencia de un ciclista, peatón u otros rodados, debe prestar mayor diligencia en la conducción, previendo las eventuales contingencias que se presentan a los automovilistas.

57. El pleno dominio del rodado constituye una exigencia que tiene su razón de ser en la capacidad generadora de daños que posee un vehículo en movimiento, y que lo constituye en una cosa riesgosa; y supone la exigencia de conducir de manera tal de poder evitar o sortear cualquier contingencia de la conducción.

58. Resulta reprochable en mayor medida la actitud del demandado en tanto estando circulando en proximidades al acceso de la zona urbana, donde además existe un puente, y habiendo visualizado con antelación a la ciclista, no tomó ningún recaudo que le permita tener pleno control sobre su rodado, hecho que le impidió adecuar su conducta a las circunstancias de modo, tiempo y lugar.

Cám.Apel.Civ.Com., Sala Ia., Posadas, 6 de Marzo de 2000, "Expte. N° 277/99 - F.R. y M.A. c/ D.C. y Otra s/ DAÑOS PERJUICIOS", Lo.Fallos N° 43, Res.N°16, Fojas 39/45.

 

59. La velocidad impresa al camión y la falta de su pleno dominio, provocaron que el conductor, ante la inminencia del encontronazo se limitara a accionar la bocina y finalmente a intentar infructuosamente la maniobra de esquive, que por lo brusca y a la velocidad intentada, provocó que se desestabilice el rodado y la consecuente embestida por pérdida del dominio.

Cám.Apel.Civ.Com., Sala Ia., Posadas, 28 de Junio de 2000, "Expte N° 557/99 - K.T. S.A.C.I.F. e I. y Otro c/ M.C.A. y Otros s/ DAÑOS y PERJUICIOS", Lo. Fallos N° 43, Res.N°48, Fojas 144/148.

 

60. Si bien el demandado inició las maniobras tendientes a evitar el encontronazo con el ciclista tiempo despúes de haberlo advertido, la velocidad impresa al automóvil le impidió completar con éxito la detención del rodado, por lo cual le cabe responsabilidad en el accidente en tanto no tuvo pleno y cabal dominio del automovil en el sentido de poder detenerlo y realizar una adecuada maniobra de evasión.

Cám.Apel.Civ.Com., Sala Ia., Posadas, 8 de Junio de 1999, "Expte. Nº 444/98 - S.R.A. c/ R.D.S. s/ DAÑOS y PERJUICIOS", Lo. Fallos Nº 42, Res.Nº33, Fojas 82/89.

 

Ebriedad del Conductor

 

61. Teniendo en cuenta la negativa en la contestación de la demanda y el informe técnico que hace presumir que el demandado se encontraba en estado de ebriedad al momento del accidente, hace creíble la afirmación de la actora de que el demandado transgredió la prohibición de atravesar la bocacalle en el momento en que la señal roja se lo vedaba.

Cám.Apel.Civ.Com.Nº 1, Corrientes, 13 de Noviembre de 1992, "Expte. Nº198 76 - S.S.J. y M.de S.R.F. c/A.M.A. s/ ORDINARIO", Sent. Nº 46.

 

Exceso de Velocidad

 

62. La circunstancia de que el accionado no haya podido siquiera intentar una maniobra evasiva al advertir un ciclista da cuenta de que la velocidad desarrollada era tal que lo único que pudo hacer era frenar el rodado. Pero ello no puede considerarse un atenuante de su responsabilidad, ya que esa única posibilidad fue consecuencia de una actitud previa del conductor embistente, esto es, el exceso de velocidad, que lo llevó finalmente a no poder detener el rodado ni practicar maniobra evasiva suficiente.

Cám.Apel.Civ.Com., Sala Ia., Posadas, 6 de Marzo de 2000, "Expte N° 277/99 - F.R. y M.A. c/ D.C. y Otra s/ DAÑOS y PERJUICIOS", Lo.Fallos N° 43, Res.N°16, Fojas 39/45.

 

63. La actitud del conductor del camión de acelerar en la encrucijada – donde está la intersección de la ruta que transitaba y la avenida- fue sumamente imprudente, más aún cuando otro camión le obstaculizaba la visión de la avenida. Ello así ya que la conducta debida y exigible era la de aminorar la marcha, precaucionalmente, ante la chance de que existan rodados circulando por esa arteria cuya visibilidad era obstruída.

Cám.Apel.Civ.Com., Sala Ia., Posadas, 5 de Julio de 2000, "Expte N° 442/99 - D.M.M. c/ J.M.P. y/o Sucesores o Q.R.R. s/ DAÑOS y PERJUICIOS", Lo. Fallos N° 43, Res.N°51, Fojas 152/154.

 

La incidencia de la velocidad desarrollada por un automotor no se determina por el kilometraje, sino por la directa relación que ésta tenga con la posibilidad del conductor de poder siempre detener el rodado o evitar el encontronazo. Cám.Apel.Civ.Com., Sala Ia., Posadas, 5 de Abril del 2000, "Expte. Nº 292/99 - G.L.M. c/ A.C.D. y S.D. y Otro s/ DAÑOS y PERJUICIOS", Lo.Fallos Nº 43, Res.Nº 20, Fojas 52/58.

 

Introducción del Rodado en la Calzada

 

La maniobra destinada a sacar un automotor del garage e introducirlo a la senda de circulación, es una actividad riesgosa en la que debe extremarse la precaución. Si bien es cierto que introducir en la calzada un rodado estacionado sobre la vereda no es una maniobra extraña a la conducción, tampoco es menos cierto que es poco común e inesperada para los automotores que circulan por la calle. Por ello se exige mayor precaución al conductor que la efectúa a fin de evitar embestir a los demás vehículos circulantes.

Cám.Apel.Civ.Com., Sala Ia., Posadas, 1 de Julio de 1999, "Expte. Nº 538/98 - N.J.J. c/ C.A.E. y/o Propietario...y M.C.M. s/ DAÑOS y PERJUICIOS", Lo. Fallos Nº 42, Res.Nº37, Fojas 96/101.

 

Maniobras Riesgosas

 

El co-demandado conductor resulta también responsable del infortunio en mayor medida que el actor, pues intentó una maniobra sumamente peligrosa - doblar sobre la ruta - sin tomar los recaudos que la misma supone, ya que se aventuró a cruzar al carril contrario sin constatar si existían rodados circulando por la senda contraria. Doblar sobre la calzada representa de por sí una maniobra peligrosa que exige el máximo de precaución, más aún cuando se la intenta sobre una senda de rápida circulación, como lo es una ruta nacional.

Cám.Apel.Civ.Com., Sala Ia., Posadas, 5 de Abril del 2000, "Expte. Nº 292/99 - G.L.M. c/ A.C.D. y S.D. y Otro s/ DAÑOS y PERJUICIOS". Lo. Fallos Nº 43, Res.Nº20, Fojas 52/58.

 

Cuando dos rodados circulan por la misma avenida, de doble sentido de circulación, se debe conducir respetando la mano derecha en forma rigurosa, reservando la maniobra de girar hacia la izquierda sólo cuando ello es posible de ejecutar sin ocasionar daños a terceros. La maniobra de giro a la izquierda en arteria de doble mano entraña sus riesgos, por lo cual debe ser ejecutada con cautela, especialmente en rutas de tránsito ligero en zonas suburbanas, más teniendo presente que el conductor que realiza dicha maniobra puede encontrarse con vehículos que gozan de preferencia de paso por aparecer por la derecha del que gira.

Cám.Apel.Civ.Com., Sala IIa., Posadas, 10 de Agosto de 1999, "Expte. Nº 439/ 98 - Y.R.E. y M.C.O.G. p.s. y p.s.h.m. c/ P. S.R.L. y N. S.R.L. y/o S. s/ DAÑOS y PERJUICIOS", Lo.Fallos Nº 26, Res. Nº 25, Fojas 101/115.

 

Mero Usuario del Automotor. Legitimación Activa

 

Conforme la legislación vigente, no resulta recaudo sine qua non para conceder indemnización, que el recurrente ostente la titularidad dominial del automotor, ya que el art. 1110 del Código Civil expresamente legitima al mero usuario del rodado; y quien reclama en esta calidad debe acreditar haber estado utilizándolo al producirse el infortunio. Habiéndose acreditado en autos que el actor utilizaba el automotor al momento del accidente, es decir que ostentaba el carácter de usuario,y no habiendo sido objeto de apelación el carácter de conductor, se encuentra legitimado para demandar por los perjuicios sufridos como consecuencia del accidente.

Cám.Apel.Civ.Com., Sala Ia., Posadas, 10 de Febrero de 2000, "Expte N° 5/99 - C.J.R.J. c/ MUNICIPALIDAD de POSADAS s/ DAÑOS y PERJUICIOS -DAÑO MORAL", Lo. Fallos N° 43, Res.N°5, Fojas 12/15.

 

Prioridad de Paso

 

La excepción respecto de la prioridad de paso cuando una carretera es más importante que la otra no se puede entender destinada a regir el cruce de una ruta nacional y otra provincial, ya que no ha podido tender, razonablemente, a establecer una suerte de preferencia basada en razones de tipo jurisdiccional entre las administraciones viales federales y locales (En el caso, los demandados y la aseguradora alegan que debieron ser liberados de responsabilidad ya que no se consideró en el fallo la prioridad de paso que correspondía al camión por transitar por una ruta principal, mientras que el automóvil de la actora provenía de una ruta provincial).

Cám.Apel.Civ.Com., Sala Ia., Posadas, 5 de junio de 2000, "Expte N° 290/98 - G.O. P.S.H.M. c/ A.R.T. y Otro s/ DAÑOS y PERJUICIOS", Lo. Fallos N° 43, Res.N° 42, Fojas 127/130.

 

Teniendo en cuenta la afirmación de la actora en cuanto a su prioridad de paso y la violación por parte del demandado - quien cruzó la bocacalle con la señal de luz roja - y ante el silencio de éste con respecto a tal afirmación, se presume que dicha violación existió. Cám.Apel.Civ.Com.Nº 1, Corrientes, 13 de Noviembre de 1992, "Expte. Nº19876 - S.S.J. y M.de S.R.F. c/ A.M.A. s/ ORDINARIO", Sent. Nº 46.

 

Privación del Uso del Automotor

 

Resulta procedente el reclamo del actor destinado a obtener una indemnización por haber debido resignar a los cargos docentes en distintos institutos educativos, no sólo por haber ocurrido ello con posterioridad al accidente, cuando fue privado de su automóvil para trasladarse de un lugar a otro, sino que además se agregaron informes de los mencionados institutos, en uno de los cuales la copia de la renuncia al cargo alude al medio de movilidad.

Cám.Apel.Civ.Com., Sala IIa., Posadas, 8 de Febrero del 2000, "Expte N° 180/ 99 - T.C.A. c/ E.S. S.A.T. s/ DAÑOS y PERJUICIOS", Lo. Fallos N° 27, Res. N° 2, Fojas 5/18.

 

Resulta indiscutible la procedencia del rubro privación del uso del automotor, pues el automóvil por su propia naturaleza está destinado al uso, el cual satisface o puede satisfacer necesidades espirituales o materiales. Por lo tanto, su privación importa un daño resarcible.

Cám.Apel.Civ.Com., Sala Ia., Posadas, 5 de Abril del 2000, "Expte. Nº 292/ 99 - G.L.M. c/ A.C.D. y S.D. y Otro s/ DAÑOS y PERJUICIOS", Lo. Fallos Nº 43, Res.Nº 20, Fojas 52/58.

 

La sola privación de uso de un vehículo dañado en un accidente genera un daño económicamente resarcible, estando legitimado el accionante en su calidad de usuario a reclamar la privación. Cám.Apel.Civ.Com., Sala Ia., Posadas, 10 de Febrero de 2000, "Expte N° 5/99 - C.J.R.J. c/ MUNICIPALIDAD de POSADAS s/ DAÑOS y PERJUICIOS -DAÑO MORAL", Lo.Fallos N° 43, Res.N°5, Fojas 12/15.

 

Atendiendo a que el mismo accionante reconoció que no realizó el gasto que reclama - alquiler de vehículo - sino que se movilizó durante los días de reparación del automóvil mediante transporte público, evidentemente más económico que el pretendido en la demanda, abonarle el precio de alquiler diario de un rodado similar al siniestrado sería rayano al enriquecimiento sin causa.

Cám.Apel.Civ.Com., Sala IIa., Posadas, 14 de Marzo de 1994, "Expte. Nº 418/ 92 - S.B. c/ P.O. s/ INDEMNIZACIÓN de DAÑOS y PERJUICIOS", Lo. Fallos Nº 21, Res.Nº6, Fojas 15/20

 

Prueba. Reconocimiento del Embistente

 

El reconocimiento por parte del demandado de su calidad de embistente, tanto en sede policial como en juicio - confesional - tienen plena fuerza probatoria acreditante (En el caso, el demandado se agravia por cuanto entiende que el fallo condenatorio no se encuentra debidamente fundado, pues se basa unicamente en el reconocimiento de su culpabilidad).

Cám.Apel.Civ.Com., Sala Ia., Posadas, 1 de Julio de 1999, "Expte Nº 538/98 - N.J.J. c/ C.A.E. y/o Propietario...y M.C.M. s/ DAÑOS y PERJUICIOS". Lo.Fallos Nº 42, Res. Nº 37, Fojas 96/101.

 

Responsabilidad del Dueño o Guardián del Rodado

 

Si bien no surge acreditado que el demandado sea el titular registral del camión embistente, no puede negarse que concurrió al lugar del accidente, compareciendo ante el Oficial Instructor, su Secretario y dos testigos presenciales del acto asumiendo así el rol de propietario para permitir la incautación del camión, en consecuencia, debe responder como dueño o guardián del camión que desencadenó el accidente.

Cám.Apel.Civ.Com., Sala IIa., Posadas, 4 de Abril del 2000, "Expte. Nº 432/99 - B.R.E. c/ J.J.A. y Otros. s/ DAÑOS y PERJUICIOS", Lo. Fallos Nº 27, Res. Nº 20, Fojas 67/76.

 

Habiendose establecido la responsabilidad exclusiva del conductor del camión y ante la imposibilidad de atribuir a la actora una falta que le sea imputable y con entidad para quebrar el nexo de causalidad entre el choque con el camión y los daños a las personas y cosas, la norma arroja como responsable del hecho al dueño o guardián de la cosa de la cual provino el daño, quienes se sirvan de ella o quienes la tienen a su cuidado. Cuando se trata de daños causados por cosas productoras de riesgo, como lo es un camión, la responsabilidad por el hecho será también del dueño o guardián de la cosa que ha generado el daño, ya sea por haber sido demostrada su culpabilidad en el hecho o porque ello emerge en forma objetiva, de haber generado un daño con el camión por el contacto del mismo con el damnificado, sin que haya podido acreditarse que la víctima, con su propia actitud, ha logrado interrumpir el nexo entre el daño y el contacto entre la víctima y el camión.

Cám.Apel.Civ.Com., Sala IIa., Posadas, 10 de Agosto de 1999, "Expte Nº 439/ 98 - Y.R.E. y M.C.O.G. p.s. y p.s.h.m. c/ P. S.R.L. y N. S.R.L. y/o S. s/ DAÑOS y PERJUICIOS". Lo.Fallos Nº 26, Res. Nº 25, Fojas 101/115.

 

Habiendo demostrado la concesionaria que se desprendió de la guarda jurídica del bien adquirido por el demandado - automotor -, es decir que se vio privada de la posesión del vehículo, como también de su cuidado y conservación, no debe responder por las consecuencias del siniestro (En el caso se trata de un vehículo 0Km que no tuvo nunca inscripción registral, agraviandose la actora por el rechazo de la demanda contra la agencia automotriz).

Cám.Apel.Civ.Com., Sala IIa., Posadas, 2 de Noviembre de 1999, "Expte Nº 10/99 - K.R.E. y Otra c/ R.R.F. s/ DAÑOS y PERJUICIOS y sus acumulados R.B. c/ R.R.F. y/o V. S.A. y/o Quien Resulte Responsable s/ DAÑOS y PERJUICIOS y K.R.E. c/ V. S.A. s/ DAÑOS Y PERJUICIOS". Lo.Fallos Nº 26, Res.Nº 40, Fojas 181/196.

 

Responsabilidad del Titular Registral

 

El recurrente no instó la comunicación pertinente al Registro del Automotor - aviso de venta - y el boleto de compraventa no posee la virtualidad de desvincular al transmitente de la guarda legal y eximirlo de responsabilidad. En consecuencia, siendo el titular registral del automóvil a la fecha que se produce el hecho dañoso y dada las consecuencias que se derivan de la omisión de efectuar la correspondiente denuncia de venta, surge la responsabilidad objetiva del reclamante por los daños y perjuicios derivados del accidente en su carácter de dueño de la cosa, conjuntamente con el guardián de la misma. Cám.Apel.Civ.Com., Sala Ia., Posadas, 5 de Abril de 2000, "Expte N° 292/ 99 - G.L.M. c/ A.C.D. y S.D. y Otro s/ DAÑOS y PERJUICIOS", Lo.Fallos N° 43, Res.N°20, Fojas 52/58.

 

La legislación vigente - ley 22.977, art. 27 - establece en forma imperativa en su primera parte, en consonancia con el régimen sentado por el art. 1113 Código Civil la responsabilidad que le cabe al titular registral del automotor causante del daño, aunque hubiera transferido la guarda material del vehículo a un tercero, en tanto mientras se encuentre inscripto a su nombre en el registro, presumiendose que ostenta la guarda jurídica de aquel.

Cám.Apel.Civ.Com., Sala Ia., Posadas, 5 de Abril del 2000, "Expte. Nº 292/ 99 - G.L.M. c/ A.C.D. y S.D. y Otro s/ DAÑOS y PERJUICIOS". Lo. Fallos Nº 43, Res.Nº20, Fojas 52/58.

 

Siendo el excepcionante el titular dominial del automóvil a la fecha que se produce el hecho dañoso, y que de acuerdo a las constancias obrantes en la causa, no comunicó al Registro del Automotor que había efectuado la venta del vehículo, otorgando la posesión al demandado, y dada las consecuencias que derivan de la omisión, resulta su responsabilidad civil por los daños y perjuicios producidos en el accidente, en su carácter de dueño de la cosa, en concurrencia con el guardián de la misma.

Cám.Apel.Civ.Com., Sala Ia., Posadas, 6 de Marzo del 2000, "Expte Nº 277/99 - F.R. y M.A. c/ D.C. y Otra s/ DAÑOS Y PERJUICIOS". Lo.Fallos Nº 43, Res.Nº 16, Fojas 39/45.

 

Senda Peatonal. Demarcación

 

Cuando la senda peatonal no se encuentra señalada en forma bien visible, no se puede exigir a los peatones que no se aparten en lo más mínimo de ella, siempre que se encuentren en sus inmediaciones. Cám.Apel.Civ.Com., Sala IIa., Posadas, 12 de Agosto de 1999, "Expte Nº 348/ 98 - A. Vda. de F.O. c/ A.O. y/u O.P. y/o C.A. E.C. s/ DAÑOS y PERJUICIOS", Lo.Fallos Nº 26, Res.Nº 26, Fojas 116/119.

 

Transporte Benévolo

 

0009255 DAÑOS Y PERJUICIOS. Accidente de tránsito. Transporte benévolo. Responsabilidad.- Partiendo de la determinación de la responsabilidad con arreglo a las disposiciones de los arts. 1109, 1113 y concordantes del Código Civil, el transporte benévolo no origina una responsabilidad menos plena que en cualquier hipótesis, sino que lo que se atenúa es la indemnización, no en función de la naturaleza del hecho generador y de las circunstancias que lo rodearon, sino de la situación patrimonial del deudor. Cám.Nac.Apel.Civ., Sala H, Ciudad de Buenos Aires, 4 de Octubre de 1996, "MARIANI, Rafael Leonardo y otro c/ IRIGARAY, Javier Ernesto y otro s/ DAÑOS y PERJUICIOS". D CI000H CF 0000 H193600 04-10-96 - Vocal Preopinante: Dr. KIPER.

 

Transporte Público de Pasajeros

 

En el supuesto de accidente, el chofer del colectivo y el propietario del vehículo responden por la totalidad del perjuicio ocasionado, fundándose la responsabilidad del conductor en la culpa y la del segundo en la circunstancia de ser dueño del vehículo, independientemente de toda culpa. Resulta indiferente la relación jurídica entre la persona que condujo el vehículo, el dueño del ómnibus y las personas transportadas, ya que sólo se trata de deslindar responsabilidades que surgen a partir del choque entre dos automotores que circulan por la vía pública, hecho encuadrable en el art. 1113 del Código Civil (En el caso, no resulta procedente la razón de la demandada quien invocó el art. 855 del Código de Comercio para sostener su defensa, alegando que la acción dirigida contra el conductor del ómnibus se halla prescripta por su carácter de conductor de un vehículo destinado al transporte de pasajeros, y que ello extendía en su favor la prescripción de la acción). El carácter comercial del transporte de pasajeros no servirá para determinar el marco legal necesario para solucionar el diferendo planteado a raíz del accidente de tránsito, sino la existencia de un daño, procedente de la lesión a intereses amparados por la ley, derivado de un delito o cuasidelito que debe ser indemnizado, en caso de verificarse los presupuestos de la responsabilidad civil (En el caso, la empresa demandada invocó el art. 855 del Código de Comercio para sostener su defensa, alegando que la acción dirigida contra el conductor del ómnibus se halla prescripta por su carácter de conductor de un vehículo destinado al transporte de pasajeros y que ello extendía en su favor la prescripción de la acción). Cám.Apel.Civ.Com., Sala IIa., Posadas, 8 de Febrero del 2000, "Expte. N° 180/ 99 - T.C.A. c/ E.S. S.A.T. s/ DAÑOS y PERJUICIOS", Lo.Fallos N° 27, Res.N°2, Fojas 5/18.

 

Tratándose de un transporte de pasajeros, resulta de aplicación el art. 184 del Código de Comercio que determina la responsabilidad legal y objetiva de la empresa por los daños que sufran los transportados durante el viaje que realicen. No habiendo mediado culpa de la víctima o de terceros o caso fortuito, la empresa de transporte de pasajeros debe responder por los daños y perjuicios causados por quien se encontraba en relación de dependencia al momento del accidente. es decir, el conductor del colectivo. Cám.Apel.Civ.Com., Sala Ia., Posadas, 22 de Febrero de 1999, "Expte Nº 186 - Año 1998- M.R. p.s.h.m. M. de los A.G. y M.N. c/ J.A. y A.D. s/ DAÑOS y PERJUICIOS", Lo. Fallos Nº 42, Res. Nº 5, Fojas 9/13.

 

Surge de las expresiones testimoniales, como también del reconocimiento del hecho efectuado por el chofer del vehículo, la pasajera cayó sobre el pavimento cuando intentaba el descenso al llegar a su destino, revelando con su caída que el colectivo no se hallaba en el lugar adecuado para el descenso y ascenso de los pasajeros. La infracción evidente a la obligación de seguridad, que implica trasladar al pasajero, sano y salvo hasta su destino, sólo puede derivar en la condena para el porteador, por su incumplimiento, a menos que éste acredite que la caída de la pasajera fue consecuencia de una fuerza mayor o producto de la culpa de la propia víctima o de un tercero por quién no deba responder. Es obligación de la empresa que presta un servicio como el de transporte público de pasajeros, cuidar que sus pasajeros se comporten durante el viaje en las máximas condiciones de seguridad, que suele cumplirse con el total acatamiento de las normas reglamentarias. No puede culparse al pasajero por su caída desde el estribo del vehículo al pavimento, atribuyendo su "culpa" a un apresuramiento que no ha sido acreditado sino con expresiones de algunos testigos, no confirmadas por los restantes. El peso corporal excesivo de la pasajera, lejos de inculparla por no haber podido guardar el equilibrio, imponía al conductor del colectivo afectado a un servicio público, un acabado cumplimiento de las obligaciones a su cargo cuidando de arrimar el micro hasta la acera, sin permitirle que intente la maniobra del descenso hasta tanto lograra aproximarse hasta la zona adecuada para el descenso (art. 902 del Código Civil).

Cám.Apel.Civ.Com., Sala IIa., Posadas, 22 de octubre de 1999, "Expte. Nº 80/99 - E.de M.,R.E. c/ NTRA. SEÑORA de la CANDELARIA s/ DAÑOS y PERJUICIOS", Lo.Fallos Nº 26, Res.Nº37, Fojas 171/175.

 

Si bien asiste razón a los recurrentes en cuanto señalan que el accidente, prima facie, se enmarca dentro de las disposiciones del Código de Comercio - responsabilidad de los porteadores - en tanto el infortunio que motiva la litis tiene su antecedente en las lesiones sufridas por la actora en ocasión de viajar en calidad de pasajero, en un ómnibus de propiedad de los demandados, tampoco es menos cierto que el Código Civil viabiliza la opción de reclamar civilmente en los términos de los arts. 1109 y sgtes. para quien resulta damnificado. Cám.Apel.Civ.Com., Sala Ia., Posadas, 18 de Agosto de 1999, "Expte Nº 127/99 - L.G.D.J. c/ E.T.O. y Otro s/ DAÑOS y PERJUICIOS". Lo.Fallos Nº 42, Res. Nº 50, Fojas 144/148.

 

Tratándose de un transporte de pasajeros, resulta de aplicación el art. 184 del C.Com. que determina la responsabilidad legal y objetiva de la empresa por los daños que sufran los transportados durante el viaje que realicen. No habiendo mediado culpa de la víctima, o de terceros o caso fortuito, la empresa de transporte de pasajeros debe responder por los daños y perjuicios causados por quien se encontraba en relación de dependencia al momento del accidente. es decir, el conductor del colectivo.

Cám.Apel.Civ.Com., Sala Ia., Posadas, 22 de Febrero de 1999, "Expte Nº 186 - Año 1998 - M.R. p.s.h.m. M. de los A.G. y M.N. c/ J.A. y A.D. s/ DAÑOS y PERJUICIOS", Lo.Fallos Nº 42, Res. Nº 5, Fojas 9/13.

Publicado en: Jurisprudencia de Misiones, Argentina
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  • Norberto Tesy Wernicke
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  • De profesión, soy abogado, tasador. De vocación, soy escritor y - según dicen mi familia y mis amigos - ermitaño. Tengo 64 años, mi esposa se llama Aida Zunilda Bogado, y mis hijos Alberto y Daniel. Soy feliz. ¿Que más quiero?
  • 8/12/1946
  • Casado/Pacsado/Unión libre

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